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Marosa di Giorgio - Historial de las violetas (fragmentos)
I Me acuerdo del atardecer y de tu alcoba abierta ya, por donde ya penetraban los vecinos y los ángeles, Y las nubes -de las tardes de noviem- bre- que giraban por el suelo, que rodaban. Los arbolitos cargados de jazmines, de palomas y gotas de agua. Aquel repiqueteo, aquel gorjeo, en el atardecer. Y la mañana siguiente, con angelillas muertas por todos lados, parecidas a pájaros de papel, a bellísimas cascaras de huevo.
Tu deslumbrador fallecimiento.
II Cuando miro hacia el pasado, sólo veo cosas des- concertantes: azúcar, diamelas, vino blanco, vi- no negro, la escuela misteriosa a la que concu- rrí durante cuatro años, asesinatos, casamientos en los azahares, relaciones incestuosas. Aquella vieja altísima, que pasó una noche por los naranjales, con su gran batón y su rodete. Las mariposas que, por seguirla, nos abando- naban.
III Por el jardín las flores, las cebollitas tornasola- das. Es la tarde de María Auxiliadora. Y la Virgen está allá en el cielo pintada con sus pim- pollitos, su alhelí, dulcemente a la acuarela, con su niño y sus estrellas. Y un ángel -pequeño- se hace evidente cerca de su sien, resplandece por un instante, desaparece, vuelve a aparecer. De pronto, se lanza hacia la tierra, cruza el bos- quecillo, entra en la casa, se asoma a los paste- les de manzana, me mira a mí que lo miro fija- mente y empiezo a llorar, se va volando, volan- do, de nuevo, hasta la Virgen.
De Historial de las violetas Los papeles salvajes, tomo I, Buenos Aires, Adriana Hidalgo Editora, 2000
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